Sorpresas en las Alturas

Desde niño, mi madre entre las incontables de enseñanzas que me ha dejado me inculcó uno de los pensamientos que más ha calado en mí: ‘’No poseemos nada más valioso que lo que está en nuestra cabeza’’. Todas nuestras memorias, pensamientos, reflexiones, vivencias, etc. son parte de nuestro tesoro de vida, nadie nos lo puede quitar y es allí donde radica nuestra riqueza y empieza nuestra libertad. En tiempos de materialismo y superficialidad, esta frase se ha vuelto un pilar en mi día a día.

Personalmente muchas de las memorias que más disfruto recordar han sido en la naturaleza y en este artículo quiero compartir algunas sorpresas que me he llevado este año durante caminatas específicamente en las partes altas de las montañas de Costa Rica.

  1. Un concentrado Quetzal
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Pharomachrus mocinno macho. Fotografía por Beltrán Lara.

Durante la pasada temporada de anidación del Quetzal Resplandeciente, estuve dándole seguimiento a algunos nidos que encontré cercanos al Parque Nacional Volcán Irazú haciendo visitas periódicas para aprender un poco más sobre su comportamientos e historia natural. Durante una mañana soleada de mayo, subí con mi mamá y mi novia a dicho sitio, a ver como iba el avance del nido y por supuesto para mostrarles estas aves tan curiosas.

Como de costumbre, me encontraba observando la dinámica de un nido con un solo pichón en un tronco en descomposición a unos 8 m sobre el suelo. Los padres iban y venían proveyendo de principalmente frutos y artrópodos a su cría.  De pronto, el Quetzal macho abre vuelo desde su percha a unos 10 m de altura para atrapar un abejón que pasó volando, lo que este amigo no sabía es que el abejón no iba a ser una presa tan fácil (¡Por dicha!). Al sentirse perseguido, el abejón comenzó a volar de manera errática y con giros abruptos a una altura cada vez menor, y por su lado el Quetzal lo perseguía sin quitarle el ojo de encima bajo ninguna circunstancia. En cuestión de posiblemente menos de 8 segundos de persecución, el Quetzal llegó hasta el suelo y atrapó el escarabajo pasando a menos de medio metro de nosotros. Para los que lo han vivido, esto me recordó cuando una bandada de aves va siguiendo hormigas arrieras en una especie de trance y algunos individuos hasta entre las piernas le pasan a uno, con la clara diferencia de que nunca en mi vida había visto tantos movimientos casi acrobáticos y juego de colores tornasoles en un Quetzal pasando tan cerca de mí.

  1. En busca de la Lechucita Parda
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Lechucita Parda (Aegolius ridwayi). Mi primera fotografía que tomé en el Parque Nacional Volcán Irazú.

También en mayo, tuve la grata oportunidad de acompañar al gran conocedor sobre aves neotropicales Ernesto Carman al Cerro de la Muerte como parte del interesante Proyecto Lechucita Parda/Unspotted Saw-whet Owl. Salimos de Ujarrás de Cartago antes de la media noche con dirección al sitio de muestreo de ‘’Ericka’’ una lechucita hembra que está siendo monitoreada mediante un radiotransmisor desde hace 3 meses. La noche estaba despejada y poco ventosa, la luna creciente ya estaba pronta a llenar y las ranas arborícolas Isthmohyla tica aportaban sus curiosas vocalizaciones al paisaje sonoro durante toda la madrugada.

Después de alrededor de 4 horas caminando sin parar en busca de la escurridiza Ericka, a eso de las 4:00 am fuimos recompensados con el mayor el espectáculo: ¡La encontramos comiéndose lo que posiblemente se trate de una Rata vespertina arborícola (Nyctomys sumichrasti)! Y sí. ¡Sí teníamos cámara! Este es posiblemente el primer registro de esta especie comiéndose una presa en su hábitat natural, y es gracias a los esfuerzos que realiza Ernesto y su equipo, que podemos ir poco a poco obteniendo nueva información científica sobre esta especie tan enigmática.

Como si fuera poco, después de captar en video esta gran escena apagamos los focos para dejar que la lechuza se marchara tranquila. Al quedar en total oscuridad nos dimos cuenta de que estábamos sentados frente a un árbol con varios hongos bioluminiscentes creciendo sobre su tronco. El fenómeno de la bioluminiscencia es definitivamente un tema para otro post completo en el futuro. Por el momento no puedo decir más que tuvimos una madrugada inmejorable.

El video completo lo pueden ver en este link https://www.youtube.com/watch?v=9-QQIrEetbE y les recomiendo seguir las noticias e informarse como pueden ayudar al proyecto Lechucita Parda por medio de sus redes sociales.

  1. ¿Un escarabajo zombi y musgo que camina?

A inicios de año me encontraba en Monteverde guiando un viaje con un grupo de naturalistas estadounidenses. Durante una típica mañana algo soleada y ventosa en la Reserva del Bosque Nuboso de Monteverde, estábamos de tour en búsqueda de principalmente flora y fauna endémica. Mientras yo estaba haciendo una explicación sobre una Drymonia que crecía a la orilla del sendero, vuelvo a ver que por poco había majado lo que se convertiría en uno de los puntos altos de la mañana ¡Un escarabajo con un hongo Cordyceps saliéndole de la cabeza!

Las esporas de estos ”hongos asesinos” invaden el cuerpo del insecto induciéndolo a subir y sujetarse a una hoja o rama ubicada en una posición ventajosa para que, al desarrollar sus cuerpos fructíferos, las esporas puedan ser dispersadas nuevamente por el viento. Algo digno de una película de terror.

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Trychopeplus laciniatus hembra. Tomada recientemente en el Mariposario de Monteverde.

Unas semanas después, igualmente en Monteverde, pero esta vez con un grupo de amigos ingleses fuimos a un bosque cercano por una caminata nocturna rápida antes de la cena. Durante la caminata, las Lechucitas Serraneras (Megascops clarkii) se escuchaban con sus profundos silbidos a lo lejos y una ruidosa Martilla (Potos flavus) se encontraba buscando comida a lo alto de los árboles y mientras observábamos una ranita en una parte húmeda cercana al suelo, nos quedamos apreciando una masa de musgo húmedo que teníamos frente a nosotros, ¡Hasta que lo vimos caminar! ¿Cómo, que musgo que camina? Se trataba de nada más y nada menos que uno de los insectos que más quería conocer: El impresionante Trychopeplus laciniatus una especie de bicho palo que habita en los bosques nubosos y la hembra está eficientemente adaptada para mimetizarse con el abundante musgo que crece en estos bosques, alimentándose de plantas como las orquídeas Oncidium y helechos como Polypiodium.

Sin duda, para los que nos apasiona la naturaleza experiencias como estas son verdaderamente invaluables y quedarán siempre guardadas en un lugar especial.

¡Hasta la proxima!

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Siembra Plantas, Cosecha Felicidad. Parte 5.

Después de algunos meses sin escribir en el blog estamos de vuelta con la quinta parte de la serie ”Siembra Plantas, Cosecha Felicidad”. Hace casi una semana que el exitoso evento mundial denominado Global Big Day promovido por el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell se llevó a cabo, contando con una enorme participación de observadores de aves buscando reportar la mayor cantidad de especies en su región. En 24 horas muchísimos ticos logramos reportar 685 especies a nivel nacional ¡Todo un logro y un enorme aporte a la ciencia! Ahora bien, ¿Cómo podemos lograr un quorum tan grande de pajareros con el fin de sembrar más plantas en sus comunidades, en proyectos de rearborización, reforestación y restauración ecológica? ¡Recordemos que sin plantas no hay aves! Es algo de lo que podemos conversar 🙂 .

1. Aguacatillos (Lauraceae)

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Paloma piquirroja (Patagioenas flavirostris) en árbol de Persea caerulea. Fotografía por Jose Pablo Castillo.

A pesar de lo habitual que se nos hace referirnos a los Aguacatillos en el día a día, hablar sobre ellos en un solo escrito resulta algo difícil si pensamos que Costa Rica posee alrededor de 130 especies reconocidas de árboles de la familia Lauraceae conocidos con el nombre de Aguacatillo, Irá o Quizarrá (algunas muy comunes y otros con una distribución geográfica muy reducida).  Revisando catálogos que viveros forestales, he observado que ciertas especies como Persea caerulea Nectandra membranacea son más fáciles de encontrar en viveros alrededor del país, mientras que con otra gran cantidad, la recomendación es buscar semillas y reproducirlas, intercambiarlas entre amigos o incluso trasladar individuos bien desarrollados de un lugar cercano al sitio de nuestro interés (especialmente en zonas altas arriba de los 2000 msnm, dónde muchas son de muy lento crecimiento).

De manera general los Aguacatillos son  famosos por ser la comida predilecta de varias aves emblemáticas como el Quetzal (Pharomachrus mocinno), el Pájaro Campana (Procnias tricarunculatus), el Guácharo (Steatornis caripensis) y la Pava Negra (Chamaepetes unicolor), los cuales se alimentan de sus aceitosos frutos y regurgitan la semilla, convirtiéndose en sus dispersores naturales. Sin embargo, muchas especies de aguacatillos también son consumidas por Palomas, Tucanes, Titiras, Saltarines y hasta han habido reportes del poco común Ampelis Americano (Bombycilla cedrorum) ingiriendo sus frutos.  Sus flores son polinizadas por varios insectos y diferentes especies de mariposas las usan como plantas hospederas.

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Pájaro Campana (Procnias tricarunculatus). Macho. Fotografía por Felipe Miranda. Tomada del grupo de Facebook de la AOCR.

Es maravilloso observar el fenómeno de la migración altitudinal en especies como el Pájaro Campana, quien se mueve varios kilómetros de una altitud a otra principalmente en función de la fructificación de Aguacatillos en las Cordilleras de Guanacaste, Tilarán, Central y de Talamanca. En ese sentido, iniciativas claves como la formación del Corredor Biológico Pájaro Campana, extendido desde la parte alta de Monteverde (1800msnm) hasta la zona baja del Golfo de Nicoya (0 msnm), son sumamente importantes para la conservación de esta y muchas otras especies. Cabe rescatar que este proyecto cuenta con un exitoso programa de reforestación, investigación y educación, del que vale la pena informarse y hasta pedir asesoría.

 

2.  Papaya (Carica papaya)

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Tucancillo Collarejo (Pteroglossus torquatus). Fotografía por Nicoa Rios. Tomada del grupo de Facebook de la AOCR.

De origen Mesoamericano, esta conocidísima especie es una de las muchas plantas que ya habían sido domesticadas para consumo humano mucho antes de la llegada de los españoles y que actualmente podemos sembrar con múltiples propósitos: ornamental, para consumo propio y por supuesto para atraer muchísimas aves.  Este árbol puede alcanzar hasta los 8m de alto y puede sembrarse incluso en espacios muy reducidos a pleno sol o en sitios con una ligera sombra. Prefiere elevaciones bajas y medias en ambas vertientes y el Valle Central. Se reproduce por semilla.

Sus deliciosos frutos naranja al madurarse son visitados por Tucanes, Carpinteros, Tangaras, Pavas, Ictéridos, Eufónias, entre otros. Muchas personas suelen comprar y colocar pedazos de papaya en sus comederos para atraer pájaros, pero imaginen tener un árbol que además, posee unas lindas flores amarillas que varios insectos visitan. Recuerdo hace varios de años en El Cocal de Puntarenas cuando por primera vez conté 18 Caciques Veraneros (Icterus galbula) en un solo árbol junto a un ”palo” de papaya cargado de frutos maduros. Curioso recordar que de manera muy ordenada cada uno de los individuos comía un poco de los frutos y daba paso al siguiente para comer, volviendo al árbol en el que todos se encontraban perchados.

3. Targuá (Croton draco)

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Perico Frentirrojo (Psittacara finschi). Fotografía por Yeral Jimenez. Tomada del grupo de Facebook de la AOCR.

Este característico árbol o arbusto, pionero, de rápido crecimiento puede alcanzar alturas entre 2-18m. Se distribuye en ambas vertientes y el Valle Central entre los 100-1700 msnm. Prefiere zonas abiertas con buen sol, siendo especial para potreros, parques, plazas y jardines. Además, cuenta con otra ventaja: es una especie fácil de conseguir en viveros forestales y se puede reproducir por esqueje.

Posee una serie de inflorescencias compuestas de pequeñas flores amarillentas dispuestas a lo largo de ramos muy largos que sobresalen del follaje compuesto por hojas grandes con forma acorazonada. Estas flores atraen un sinnúmero de insectos como mariposas, abejas y avispas, mientras que sus frutos son una buena fuente de alimento para Pericos (Psittacidae), Túrdidos, Calandrios (Pheucticus ludovicianus) e incluso reinitas como la Reinita Cabecidorada (Protonotaria citrea). 

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Euphonia capuchiceleste (Euphonia elegantissima). Macho. Fotografía por Jorge F. Corrales. Tomada del grupo de Facebook de la AOCR.

Algo muy interesante y que muchas personas en el campo saben bien, es que el Targuá es fácilmente parasitado por Matapalos (familias Lorantaceae y Santalaceae). Y sé lo que muchos están pensando: ¡Que feo que me maten el árbol! Pero los frutos de los matapalos constituyen una buena parte de la dieta de aves como algunas Tangaras, el Mosquerito Cejigrís (Zimmerius vilissimus) y las 12 especies de Euphonias (Fringilidae) que tenemos en Costa Rica, cumpliendo con un rol ecológico enorme.

Un ejemplo de la interesante red de interacciones en torno a los matapalos las explica el biólogo Jorge F. Corrales, quien a través de sus observaciones compartidas en el grupo de la Asociación Ornitológica de Costa Rica, ha determinado que el Targuá es uno de los hospederos principales del matapalo Phoradendron tonduzzi, y ha observado que la ocurrencia de este matapalo está estrechamente relacionada a la ocurrencia de la Euphonia Capuchiceleste (Euphonia elegantissima) una especie que realiza migraciones altitudinales en busca de frutos de matapalo, sugiriendo que esta ave es su principal dispersor.

¡Saludos a todos y felices siembras!

 

Siembra Plantas, Cosecha Felicidad. Parte 4.

Días atrás publiqué mi eco-propuesta de ”meta de año nuevo” (ver Año Nuevo, Metas Nuevas). Por suerte, decenas de personas a través de las redes sociales ya han respondido al llamado y están comenzando a poner manos a la obra en la siembra de plantas nativas en sus casas, fincas y comunidades. Estoy emocionado de los posibles nuevos reportes de aves que serán atraídas a estos sitios más amigables, así como de las anécdotas que podremos escuchar de cada uno de los participantes.

Mientras tanto, para seguir aportando mi granito de arena les traigo una publicación más de la serie ”Siembra Plantas, Cosecha Felicidad”.

1. Balsa (Ochroma pyramidale)

Green-crowned Brilliant  (Heliodoxa jacula) en un Balsa. Fotografía por Gilberto De la Cruz.

Heliodoxa jacula sobre un fruto inmaduro de Balsa. Fotografía por Gilberto De la Cruz. Tomada de Grupo de la AOCR en Facebook.

Aunque muy conocido por su madera extremadamente ligera utilizada para la elaboración de maquetas, salvavidas, artesanías y balsas (de ahí el origen de su nombre común) este particular árbol de la familia Malvaceae es pariente del Ceibo barrigón (Pseudobombax septenatum) y el Panamá (Sterculia apetala), y tiene mucho más que ofrecer que una madera fácil de trabajar.

Esta especie pionera se distribuye naturalmente desde el Sur de México hasta Bolivia. En Costa Rica la podemos encontrar de los 0-1100 msnm en ambas vertientes y el Valle Central. Se caracteriza por sus grandes hojas acorazonadas con 3 nervios principales saliendo de la base, estípulas grandes, flores blancas, frutos alargados con semillas cubiertas de una lana blanca conocida como Kapok la cual les ayuda a ser dispersadas por el viento.

Por su condición de especie pionera, logra desarrollarse efectivamente en terrenos que podríamos considerar ”poco aptos” como charrales, lotes baldíos, bordes de caminos, etc.  Su rápido crecimiento le permite alcanzar más de 25m de altura en poco tiempo y fructificar a los 3 o 4 años. Se puede reproducir por semilla, estaca y también es fácil de conseguir en viveros forestales.

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Ara macao alimentándose de flor de Balsa. Fotografía por Reinaldo Aguilar. Tomada de https://flic.kr/p/qP97vL

El nutritivo néctar albergado en su flores campanuladas puede llegar a ser muy abundante, sirviendo de alimento para una buena cantidad de mamíferos como martillas, olingos y diferentes especies de murciélagos nectarívoros, quienes son los responsables de su polinización. En el caso de las aves, las flores y el néctar es comido por Orioles, Carpinteros, Colibríes, Lapas, Urracas, Oropéndolas, Tangaras, entre otras. Muchas de ellas las he visto realizando huequitos muy cerca de la base de la flor para ”robar” el néctar, mientras que otras se alimentan directamente de los pétalos. Por otro lado, sus semillas también son un alimento para otras aves como el Periquito Barbinaranja (Brotogeris jugularis) y Perico Frentirrojo (Psittacara finschi).

Los servicios de este magnífico árbol no se limitan a proveer de alimento, sus hojas secas y la lana que cubre las semillas es utilizada por varias aves de familias como Trochillidae, Rallidae, Ardeidae y Burhinidae para la construcción de sus nidos.

2. Copey o Azahar (Clusia rosea)

Si bien hay poco más de 30 especies conocidas de Clusia en Costa Rica ocupando casi todas las zonas de vida y bautizando con su nombre a algunos pueblos al rededor del país (p.e Copey de Dota), una de las especies que he visto más fácil de conseguir en ciertos viveros es C. rosea. Por esta razón esta es la especie que voy a describir en esta sección aclarando que, depende de la región en la que cada uno viva vale la pena investigar un poco más sobre cual(es) tipo(s) de Copey crecen cerca y así intentar reproducirlos en nuestros espacios.

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Flor Clusia rosea visitada por Abejas. Tomada de https://flic.kr/p/riZQCa

De manera general, los Copey son árboles o arbustos muy llamativos con hojas carnosas  y brillantes, simples, opuestas, sin estípulas y que al arrancarse liberan una secreción blanca o amarillenta. Naturalmente pueden germinar directamente en el suelo o de manera hemiepífita, lo que significa que al igual que muchas especies de Higuerones (Ficus spp), estos logran germinar sobre rocas u otros árboles, de manera tal que al crecer van desarrollando raíces aéreas que llegan hasta el suelo, y por competencia de recursos eventualmente pueden terminan ahogando el árbol ”huésped”.

Clusia rosea se distribuye desde los 0-1600 msnm especialmente sobre toda la vertiente pacífica y el Valle Central. Sus llamativas flores grandes atraen insectos como las bellísimas Abejas Euglosinas (Euglossa spp), las cuales, en una relación de mutuo beneficio, se encargan de polinizar la planta a cambio de las resinas producidas en las flores. Estas resinas son de especial importancia para la construcción de los nidos de estas abejas.

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Yigüirro (Turdus grayi).

Por otro lado, sus frutos pueden ser observados durante la mayor parte del año, siendo una fuente bastante estable de alimento para aves como Tangaras, Vireos, Eufonias, Carpinteros, Sinsontes, entre otros. Las aves, aprovechan el arilo (parte carnosa) del fruto y de paso son las responsables de dispersar sus semillas lejos del árbol madre. En mi caso que frecuento bastante San José centro, cuando me toca pasar por el boulevar al costado Este del Museo Nacional siempre me detengo a revisar el enorme Copey que da vida al jardín del museo, en donde he encontrado desde los tradicionales Yigüirros (Turdus grayi) rompiendo el estruendoso ruido de la ciudad con sus melifluas melodías al inicio de la época lluviosa, hasta hiperactivas Reinitas (Parulidae) escudriñando los rincones del árbol en busca de pequeños invertebrados.

3. Achiotiollo (Fuchsia paniculata)

Este magnífico arbusto está especialmente recomendado para los amigos que han preguntado sobre especies para atraer aves a sus jardines en elevaciones medias y altas. Se reconoce fácilmente por sus llamativas inflorescencias lilas y sus pequeños frutos púrpura presentes durante prácticamente todo el año. Se distribuye aproximadamente entre los 1300-3000 msnm siendo muy común a orillas de caminos y bordes de bosques. Su crecimiento es rápido y es fácil de reproducir.

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Carduelis xanthogastra comiendo frutos de Achiotillo. Fotografía por Giovanni Delgado. Tomada de Grupo de la AOCR en Facebook.

Durante las pajareadas a la zona del Cerro de la Muerte, dónde los Achiotillos son muy abundantes, no pueden faltar las bandadas de Tangaras de Monte (Chlorospingus), frecuentemente acompañadas de otras aves como los Saltones de Muslos amarillos (Pseliophorus tibialis) y las muy buscadas Tangaras vientricastañas (Tangara dowii) haciendo fiesta con gran cantidad de bayas disponibles. De la misma manera, hay que estar pendiente de la visita de algún diminuto colibrí Chispita (Selasphorus) introduciendo su corto y fino pico en pequeñas flores alargadas para libar su néctar.

Espero que al lado de la naturaleza, este 2018 nos traiga nuevas experiencias y mucho aprendizaje que nos transformen en individuos más conscientes y activos. Nuestro planeta cada vez más está ocupando de personas que le demos una mano en su batalla a favor de su conservación.

¡Saludos cordiales y buenas siembras!

Año Nuevo, Metas Nuevas.

Hola estimados amigos y amigas lectoras, aprovecho este primer post del año para desearles un 2018 lleno de aprendizaje y crecimiento. Es justo durante estas fechas (a finales e inicio de año) cuando la mayoría de nosotros aprovechamos para sentarnos a pensar y proponernos metas personales y familiares. ¡Hoy les vengo a proponer un proyecto en el que podemos trabajar individual, familiar o comunalmente!

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Mi sobrina aprendiendo sobre el Momotus lessonii.

Durante este 2018 les propongo sembrar y dar mantenimiento a plantas nativas en su jardín, patio, acera, cuadra, parque o pedazo de tierra que tengan a disposición, y monitorear las aves (o cualquier grupo de animales que más les gusten) que mes a mes comienzan a llegar a las plantas que van sembrando. ¿Sencillo, no? Este ejercicio -a parte de una gran terapia anti-estrés- sin ninguna duda nos permitirá aprender muchísimo sobre la identificación de nuevas especies que habitan nuestras comunidades, interacciones entre animales y plantas, cuidados, procesos y ciclos biológicos, y cosecharemos una inmensa cantidad de buenos momentos en familia y amigos. Además, permite incluir de manera significativa a niños en un proceso de aprendizaje que les hará entender la gran importancia de cuidar la naturaleza.

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White-winged Tanager (Piranga leucoptera) macho. Río Macho, Cartago.

Me encantaría tener noticias sobre quiénes quieren poner en práctica este ejercicio y creo que varios grupos como el de la Asociación Ornitológica de Costa Rica (grupo en Facebook), o los comentarios en este blog,  son espacios que podemos aprovechar para compartir experiencias, plantear dudas y ayudarnos mutuamente.

En unos días seguiré con la cuarta parte de las publicaciones llamadas Siembra Plantas, Cosecha felicidad.

¡Construyamos lugares más amigables para las aves!

Saludos cordiales y felices siembras.

 

El Arte de Volar

”¡Oh plumas destinadas
no al árbol, ni a la hierba, ni al
combate,
ni a la atroz superficie,
ni al taller sudoroso,
sino a la dirección y a la conquista
de un fruto transparente!” Pablo Neruda

La Evolución es un fenómeno con resultados impresionantes. En alrededor de 3.600 millones de años de vida sobre la Tierra, el Universo ha desarrollado una inmensa cantidad de organismos con características variadas  que a los humanos nos ha llenado de curiosidad y asombro por generaciones. Volar, tal y como el reconocido poeta Pablo Neruda nos expresa con gracia en su poema El Vuelo, es posiblemente una cualidad con la que todos hemos soñado alcanzar, relacionándola con un sentimiento de libertad, de lograr metas, de romper barreras, siendo incluso un símbolo de utopía y esperanza…

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Bandada de Vencejón Collarejo (Streptoprocne zonaris). Fotografía por Jose Pablo Castillo.

Si bien las aves no son los únicos animales con capacidad de volar (los insectos ya habían conquistado los aires muchísimo tiempo antes de que el primer ave existiese) e incluso hay algunas especies que no vuelan, convencionalmente estos animales actúan como responsables de generar en nosotros ese deseo de ultrapasar las fronteras terrestres y permitirnos tener otra perspectiva del mundo. Personalmente, los vencejos son los que  más me despiertan esta sensación.

Recientemente, durante diferentes visitas a variados lugares de Costa Rica he podido conocer nuevas especies de aves y aprender un poco más sobre su interesante historia natural. Muchas de las especies que conocí presentan variadas particularidades relacionadas al vuelo.

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Elanio Colinegro (Ictinia mississippiensis). Fotografía por Robert Nunnally. Tomada de https://flic.kr/p/Yq9Qtv

A inicios de setiembre con el objetivo de participar del Conteo de Reinita Cerúlea (Setophaga cerulea), me encontraba en un fin de semana pajarero por el Caribe con mis dos amigos Marco Umaña y Guillermo Saborío pasando por lugares como Quebrada González, donde todos conocimos el Saltarín Coroniblanco (Dixiphia pipra), tuvimos un encuentro muy cercano con un macho de Pájaro Sombrilla (Cephalopterus glabricollis) en los senderos del Teleférico del Caribe y logré avistar una pareja de Tangaras de Monte Gargantigrís (Chlorospingus canigularis) en un bosquecito cercano a la Reserva Las Brisas.

Para dicha nuestra, esa época coincidía con el paso de las impresionantes agrupaciones de rapaces, en este caso de cientos de Elanios (Ictinia missippippiensis e Ictinia plumbea) que diferencia de la mayoría de aves,  migran durante el día  aprovechando las corrientes termales de aire para movilizarse masivamente hacia Suramérica (Ver video acá: https://flic.kr/p/XbDdQP). Generalmente, los rapaces tienden a evitar viajes sobre aguas abiertas ya que las corrientes termales no son tan bien desarrolladas como en tierra firme. Estoy seguro que este espectáculo no será olvidado por ninguno de nosotros.

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Tiñosa Común (Anous stolidus). Fotografía por Jose Pablo Castillo.

A mediados de Octubre, durante un viaje relámpago a la comunidad de Cabuya en la Península de Nicoya, gracias a la invitación de Wilfredo ”Pollo” Villalobos y Jorge Zúñiga, tuve la oportunidad de realizar mi primer avistamiento de aves pelágicas. Aquí conocí muchísimas especies como el Piquero Patiazul (Sula nebouxii), el Rabijunco Piquirrojo (Phaethon aethereus), el Paiño Danzarín (Oceanodroma tethys) y la  Tiñosa Común (Anous stolidus). Desde el inicio, la observación de aves en aguas abiertas representa un desafío completamente diferente para los que estamos acostumbrados a la tierra. El balanceo constante del bote y el juego de luces reflejadas por el sol no hacen nada fácil lograr las observaciones minuciosas del tipo de vuelo, tamaño relativo y detalles muy finos a larga distancia que son claves en la identificación de estas aves tan complicadas, por lo que este viaje fue todo un aprendizaje de pies a cabeza.

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Charrán Viajero (Sterna paradisaea). Fotografía por Jorge Zúñiga.

Sin duda, el hallazgo del día fue famoso Charrán Viajero (Sterna paradisaea). Este individuo con plumaje de primer año, a pesar de la gran emoción por parte de nosotros, fue encontrado moribundo sobre el agua posiblemente afectado por las fuertes tormentas ocurridas días antes en toda nuestra región. Fue recogido para que se secara a la sombra dentro del bote y se le puso a disposición un recipiente con agua que no quiso beber (Es importante aclarar que nunca se le dió agua). Lastimosamente en poco más de 1 hora, el animal falleció.

Esta especie de charrán pequeño se destaca por realizar migraciones sumamente largas desde sus sitios de anidación en el Ártico hasta el Antártico recorriendo anualmente hasta 40.000 km. ¡Es por esto que posee el récord de la mayor distancia recorrida por cualquier ave en el mundo! Sin embargo, migrar es un proceso sumamente extenuante y lleno de posibles adversidades y complicaciones, llevando a que muchos individuos como este juvenil que encontramos no logren sobrevivir.

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Reinita castaña (Setophaga castanea). Fotografía por Jose Pablo Castillo.

Recientemente, a mediados de Noviembre iba pasando por Cedros de Montes de Oca mientras realizaba unos ”mandados” y me detuve para observar unas ramas de varios árboles recién podados y apiladas en un parque urbano en el Residencial Cedral. Mi intención era ver si habían Reinitas castañas (Setophaga castanea) aprovechando el recurso disponible debido a que este año han pasado muchos más individuos por el Valle Central que de costumbre. Para sorpresa mía terminé encontrándome con otra especie de reinita migratoria que por mucho tiempo tuve ganas de conocer: La Reinita Rayada (Setophaga striata), una especie que su plumaje de invierno es muy similar a la Castaña pero el color anaranjadizo de sus patas la delatan.

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Reinita Rayada (Setophaga striata). Fotografía por Eddy Chacón

Este animalito de tan solo 13 gramos al igual que el Charrán Viajero es otro reconocido ”maratonista” por naturaleza. Durante sus migraciones anuales desde los bosques boreales en Canadá hasta las Antillas y el norte de Suramérica, realiza un impresionante viaje sin parar sobre el Océano Atlántico por hasta 3 días cubriendo unos 2900 km de distancia. Hasta la fecha no se ha encontrado otro Passeriforme que alcance tal récord y para lograrlo debe almacenar suficiente energía doblando su peso corporal y aprovechar corrientes de vientos que le ayuden a impulsarse y alcanzar mayores velocidades gastando menos energía.

Al igual que estas curiosas aves se han adaptado anatómica, fisiológica y etológicamente para volar largas distancias y de maneras muy variadas, nosotros desde abajo podemos seguir inspirándonos en ellas para crecer y ”volar” mediante el conocimiento, la ciencia, las artes, la ética y el apoyo mutuo, buscando ser mejores individuos que ayuden construir una mejor colectividad.

¡Hasta la próxima!

La Maravillosa Migración de Aves

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Solitary Sandpiper (Tringa solitaria), San Miguel de Turrucares.

Con gran alegría, hace unos días comencé a observar algunas de las primeras aves migratorias de esta temporada. Todos los años me emociono pensando en cual será la primera especie que reportaré, dónde y cuándo será. Pues este año tocó más rápido de lo que creí, ya que junto a mis amigos Eddy Chacón y Guillermo Saborío reportamos una Summer Tanager (Piranga rubra) la primera semana de agosto en Turrubares, muy cerca de ahí un par de semanas después ya habían llegado algunos Correlimos como Western Sandpipers (Calidris mauri) y Solitary Sandpipers (Tringa solitaria). Conforme pasan los días más especies se van agregando a esta lista en todo el país.  Emocionante, ¿no? Y esto se vuelve aún más interesante cuando comenzamos a entender un poco más a fondo este maravilloso espectaculo natural denominado Migración.

Si bien hay muchísimo de qué hablar sobre este tema, en este artículo pretendo explicar en escencia algunas cuestiones claves respecto a la migración de larga distancia en las aves (desde Norteamérica hasta Centro y Suramérica), buscando responder algunas incógnitas recurrentes que todos en algún momento nos hemos hecho. Como siempre, espero que este aporte sea de provecho para todos los leyentes y nos ayude a disfrutar aún más de este lindo acontecimiento.

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Colipato Verde (Urania fulgens). Una mariposa que realiza migraciones masivas. Fotografía por Eduardo Mena. Tomada de https://flic.kr/p/Wksc2h

Los movimientos migratorios de animales, desde pequeños insectos hasta grandes y pesados mamíferos terrestres y acuáticos, han despertado un sentido de curiosidad y asombro a los seres humanos desde tiempos antiguos. ¡Casi que lo traemos en la sangre! Las más bellas danzas, poemas, esculturas, relatos, historias e infinidad productos del intelecto humano han nacido gracias a este fenómeno natural que de manera regular se vive al rededor del mundo. En América Central, por siglos las aves migratorias han sido esa musa inspiradora que muchos de nuestros ancestros admiraban año tras año.

En el caso de Costa Rica, un país con un biodiversidad enorme, solo en aves se tienen reportadas actualmente 918 especies (Lista Oficial de Aves de Costa Rica, 2017), de las cuales aproximadamente 230 se sabe que realizan movimientos migratorios de largas distancias.

¿Por qué las aves migran?

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Blue-winged Teal (Spatula discors), Northern Shoveler (S. clypeata) y Northern Pintail (S. acuta). Fotografía por Bob Pruner. Tomada de https://flic.kr/p/U8eVSA

En síntesis, las aves norteamericanas migran principalmente debido a dos razones: Alimento y Sitios de Anidación. Al acercarce el invierno en el hemisferio norte, las aves van percibiendo cambios en el ambiente: Los días se van volviendo cada vez más cortos y fríos, y el alimento disponible se vuelve más escazo, obligando a miles de aves a migrar a lugares con mayor recurso alimenticio. Por lo general tendemos a inferir que escapar del frío invernal es la razón principal que hace que las aves realicen estos viajes de miles de kilómetros, sin embargo, no es el frío como tal lo que los aleja (ya que hay muchísimas aves que incluso soportan estar a bajísimas temperaturas), y sí el efecto de este sobre los alimentos de las aves como por ejemplo los insectos.

Tras pasar varios meses en América Central y Sur, para la llegada de la primavera estos millones de individuos comienzan su viaje de regreso al Norte donde saben que encontrán plantas creciendo y floreciendo nuevamente, una exploción en las poblaciones insectos, lagos descongelados albergando peces y abundantes sitios para anidar e iniciar su época reproductiva.

¿Cómo saben cuándo y hacia donde ir?

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Rutas migratorias de aves. Fuente desconocida. Imagen tomada de: http://imgarcade.com/north-american-bird-migration.html

Si bien aún hay muchas interrogantes, es posible que se pueda explicar con una de las teorías más aceptadas respecto a la evolución de la migración. Esta indica que la migración de largas distancias surgió de manera gradual a partir de cortos movimientos anuales en busca de mejores recursos para la sobrevivencia de las aves. En ese sentido los individuos que se vieron beneficiados con tales movimientos, pasaron esta información a sus descendientes los cuales a través de miles de años han expandido y establecido rutas posiblemente de acuerdo a sus necesidades y características.

¡Resulta increíble y cautivante saber que las aves realizan todos los años estos viajes de incluso varios miles de kilómetros usando con frecuencia las mismas rutas de manera precisa, y que incluso individuos durante su primer año de manera instintiva sepan dónde dirigirse durante el invierno y cómo volver a su sitio de nacimiento! Cómo lo logran aún no se sabe con certeza, sin embargo, se conoce que utilizan el sol, las estrellas, hitos geográficos e incluso en algunos casos el olfato. Además, se ha estudiado la capacidad que tienen muchos grupos de percibir los campos magnéticos de la Tierra y usarlo para su ubicación.

¿Cómo lo logran y qué amenzas encuentran de camino?

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Cerulean Warbler (Setophaga cerulea). Fotografía por DJ McNeil. Tomada de https://flic.kr/p/QrEyAd

Las aves migratorias están altamente adaptadas anatómica y fisiológicamente para cumplir estos largos viajes ida y vuelta.  Esto no evita que muchas no den la talla y mueran durante el proceso de manera natural ya sea por el mal tiempo o depredadores naturales (Selección Natural). No obstante,  actualmente los cambios colosales que el ser humano ha causado al ambiente hace de la migración un proceso sumamente duro para las aves. Por ejemplo, durante este recorrido, estos animales necesitan de sitios de descanzo y con recurso suficiente para reponer energía pero, ¿Qué pasa si el bosque, humedal o campo abierto que por generaciones ha sido usado con este fin es ahora un monocultivo de piña o una urbanización?

Por otro lado, la infraestructura como tendidos eléctricos, edificios altos, ventanas (¿Cómo evitar que las aves golpeen contra ventanas?), el excesivo alumbrado nocturno en grandes ciudades, la cacería, así como los animales domésticos como gatos y perros son una amenaza enorme para las aves (no solo las migratorias).

¿Qué podemos hacer para ayudarlas?

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Método de cuerdas para evitar que aves choquen con ventanas en el PN Tapantí. Fotografía por Mahyar Shirazinia.

Hay muchísimo por hacer y todos podemos colaborar. Primeramente, es importante informarnos y tomar acciones en favor de la conservación de espacios naturales como bosques y humedales, así como en proyectos de rearborización de parques urbanos, mejorar nuestras prácticas agrícolas, evitar que nuestras mascotas cacen fauna silvestre, solidarizarnos con proyectos científicos que permitan generar más información sobre este tema como el Conteo Anual de Setophaga cerulea y el Conteo Nacional de Correlimos, entre muchos otros. Esta lista de cosas por hacer puede continuar aún más.

Pensemos globalmente y actuemos localmente.

¡Saludos cordiales y felices pajareadas!

 

¡Siembra Plantas y Cosecha Felicidad!: Plantas que Atraen Aves. Parte 3

”Mira profundamente dentro de la naturaleza, y entonces comprenderás todo mejor.” Albert Einstein

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Paisaje en Monserrat de Coronado.

Todos tenemos uno o varios sitios especiales. Para mí son los bosques. Sin ninguna pena puedo afirmar que son como mis templos. Quienes me conocen y he tenido la oportunidad de conversar, saben que caminando resuelvo mis problemas internos, organizo mis ideas y encuentro la inspiración necesaria para seguir día a día aprendiendo, descubriendo y dándole sentido a mi vida. Pienso que de alguna manera todos buscamos espacios naturales para despejar nuestra mente del trajín diario ya sea durante nuestras vacaciones, fines de semana, etc.

Para los que vivimos en sitios urbanizados, no tengo duda que a través del arbolado urbano (en plazas, parques, jardines, orillas de caminos, entre otros) nuestras ciudades y pueblos pueden convertirse en lugares no solo más amigables para la fauna silvestre,  ¡Para sus habitantes humanos también! No sé si alguno de ustedes que está leyendo esto ahora, le ha pasado que en medio de la ciudad un impresionante árbol les ilumina la vista y rompe con la monotonía del paisaje… Pues a mí sí, y cada vez más veces me siento como que ese árbol, arbusto o enredadera amablemente me saluda como diciendo: ”Esoooo” como en muchos pueblos rurales de nuestro país, contagiándome de alegría.

Al sembrar plantas hacemos nuestros espacios más diversos, más alegres, más interesantes y amenos para los humanos y animales silvestres.

1. Ortiga (Urera spp.)

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Jilguero (Myadestes melanops) en Urera verrucosa.

Las reconocidas ortigas son plantas que aunque posean estructuras que como su nombre lo indica son bastante urticantes y dolorosas cuando las tocamos, son sumamente apetecidas por aves muy llamativas y sin duda una opción muy recomendada para nuestros jardines de aves (Simplemente informemos a los visitantes de no tocar dicha planta 😉 ). En Costa Rica se conocen 9 especies de Urera, las cuales son fáciles de encontrar de áreas abiertas, perturbadas, bosques secundarios y ribereños entre los 0-2600 msnm.

Por algún tiempo he venido documentando las aves que logro observar comiendo de sus llamativos frutos con coloraciones rojas, naranjas o moradas (dependiendo de la especie) algunas de ellas son el Yigüirro collarejo (Turdus assimilis), Jilguero (Myadestes melanops), Rualdo (Chlorophonia callophrys), Barbudo Cabecirrojo (Eubucco bourcierii), Cocora (Semnornis frantzii), Sinsontes (Saltator spp.) Tangaras (Tangara spp.), entre otros. Incluso este año pude observar hasta un macho de Quetzal (Pharomacrus moccino) bajando a los estratos bajos del bosque y arrancar algunos frutos de U. verrucosa, en las zonas altas de la Zona Protectora Río Tiribí.

2. Guacamayo (Bocconia frutescens)

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Bocconia frutescens a la orilla de una quebrada en Cedros, Montes de Oca.

Este arbusto de la familia Papaveraceae mide hasta aproximadamente 5-8 m de alto y posee una amplia distribución alrededor de nuestro país. Sus características hojas grandes y lobuladas siempre me han recordado a la famosa planta ”Fruta de Pan”, una planta que se cree originaria de la zona de Nueva Guinea e introducida a Costa Rica por inmigrantes jamaicanos posiblemente entre finales del siglo XVIII e inicios del siglo XIX, la cual actualmente es muy cultivada en el Caribe costarricense como fuente de alimento y planta ornamental. A pesar de su parecido a simple vista, no debemos confundirlas.

El Guacamayo presenta una buena cantidad de flores blancas dispuestas en racimos que atraen variados grupos de abejas y otros insectos, que a su vez representan un banquete para aves insectívoras. Además, los abundantes frutos de color azulados son una buena fuente de alimento para aves omnívoras y frugívoras. Para nuestra alegría, esta es una planta de fácil crecimiento ideal para jardines, orillas de caminos, potreros, parques y áreas en regeneración. Prefiere crecer en campos abiertos, sin embargo, no tiene problema de ser sembrado en sombra con luz indirecta. Se reproduce por semillas que pueden ser colectadas fácilmente en muchos sitios del país entre los 50-3200 msnm, tanto en la vertiente Pacífico como Caribe.

3. Muñeco (Cordia eriostigma)

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Tangara Veranera (Piranga rubra). Fotografía por Wilfredo Villalobos de Cabuya Birdwatching.

Este magnífico y lastimosamente poco conocido árbol de 10-15 m de altura se distribuye especialmente en los bosques húmedos de la vertiente Pacífica entre los 0-1700msnm. Este es un árbol al que le tengo gran aprecio ya que cuando empecé a pajarear muchas de las aves que observé por primera vez las encontraba perchadas o comiendo en algunos de los Muñecos que hay cerca de Sabanilla en el Campus de la UCR, las Instalaciones Deportivas, el Parque de Sabanilla e incluso en el cajero del banco frente a la UNED. Algunas de las aves que recuerdo haber conocido en estos árboles son la Tangara Veranera (Piranga rubra), la Lechuza Estriada (Pseudoscops clamator), el Cacique Veranero (Icterus galbula) y el Gavilán Colicorto (Buteo brachyurus), los cuales ya sea por sus colores o impresionate tamaño y forma nunca dejan de sorprenderme.

A la distancia este árbol se reconoce fácilmente por su copa claramente estratificada, la cual durante la época seca se cubre de miles de flores pequeñas, blancas y con un agradable aroma. Sus frutos cuando maduran toman una coloración naranja-rojiza muy llamativa para aves residentes y migratorias. Esta especie es posible encontrarla en viveros o reproducirla por medio de semillas. Recomiendo sembrarlo en sitios con buen espacio ya que sus raíces pueden deformar aceras o estructuras.

Una reflexión final…

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Paisaje en el Parque Nacional Chirripó.

Los bosques tropicales como los que tenemos el placer y honor de que nos rodeen aquí en Costa Rica, son como diría el Dr. Alexander Skutch ”la máxima expresión del poder creativo de la naturaleza”, si bien, hemos acabado con gran parte de ellos por nuestra terrible relación basada en el poco entendimiento que tenemos sobre ellos, aún podemos hacer mucho por rescatar la salud del ambiente en nuestro país: Cambiemos nuestros hábitos de consumo, redefinamos nuestras necesidades, involucrémonos en nuestros gobiernos locales y grupos comunales, apoyemos iniciativas de voluntariado a través de universidades, ONG y cientos de grupos independientes convencidos de que en el futuro las siguientes generaciones podrán conocer, apreciar y estudiar la infinita belleza de los bosques y los ecosistemas no solo de Costa Rica, sino del mundo.

¡Saludos y buenas siembras!

 

 

 

¡Siembra Plantas y Cosecha Felicidad!: Plantas que Atraen Aves. Parte 2

Ya ha pasado un año desde que comencé este blog con la intensión de poder compartir algo más que información. Empecé este blog para poder expresar ideas y buscar sensibilizar a los leyentes en temas de ética ambiental, ecología y lograr que a través de pequeñas y grandes acciones construyamos casas y comunidades más conscientes de la inmensa belleza e importancia de los diferentes componentes de la naturaleza. He buscado poder inspirar a más personas a salir al campo, a conocer, a cuestionarse, a respetar y valorar el ambiente natural que nos rodea, porque sin él, ¿qué sería de nosotros? Pienso que por ínfimo que sea el impacto de este blog, lo estoy logrando…

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEn esta segunda parte, me gustaría empezar comentando la importancia de conocer medianamente la flora típica de cada lugar en el que vivamos o queramos sembrar con especies nativas para atraer aves y fauna local. En ese sentido quiero resaltar que los remanentes de bosque por pequeños que sean nos dan una idea de cuáles son las especies idóneas para nuestra región (¡Les aseguro que la enorme mayoría ni siquiera van a ser encontradas en este blog debido a que solo en Costa Rica se conocen alrededor de 10.000 especies de plantas!). De esta manera, los invito a hacer visitas periódicas a sus parques, bosquecitos, jardines de plantas nativas o reservas, y familiarizarnos con los árboles y arbustos que fácilmente se desarrollan y proveen de servicios ambientales. Además, los llamo a hacer recolecta de semillas buscar las mejores maneras de cómo germinarlas (nosotros también podemos tener un pequeño vivero en nuestra casa), colectar pequeños arbolitos que nacen debajo del árbol madre, cuidarlos y sembrarlos en nuestro sitio de preferencia; o en su caso aprender cómo sacar un buen esqueje y sembrar algunas especies por este medio. Por último, quiero recalcar que nadie nace aprendido y que poco a poco vamos adquiriendo saberes que podemos compartir de boca en boca o por medio de redes sociales. ¡El conocimiento es una construcción colectiva!

  1. Higuerón (Ficus spp)

Especies sugeridas por región: F. pertusa y F. tuerckheimii (partes medias y altas del Valle Central hasta los 2000msnm), F. cotinifolia (a lo largo de la costa Pacífica hasta los 900msnm), F. citrifolia (Ambas vertientes de los 0-1700msnm),

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Tangara cabecicastaña (Tangara lavinia) en Ficus sp. Fotografía por: Elver Urbina M.

Los higuerones, higuitos, amates o chilamates son árboles inconfundibles de gran belleza y que brindan una cantidad de servicios ambientales que los hace ser una opción a prueba de fallas si lo que queremos es tener nuestras áreas verdes llenas de aves y murciélagos frugívoros e insectívoros. Hay más de 40 especies de Ficus en Costa Rica y su característica principal son sus siconos o higos que contienen una gran cantidad de florcitas diminutas y pequeños frutos. Hay que tener en cuenta que estos árboles pueden llegar a medir incluso más de 30m de altura depende de la especie y que presentan raíces superficiales que pueden llegar a destruir aceras o pisos, por lo que se recomienda sembrar en espacios bien abiertos que le permitan desarrollarse a plenitud o al gusto por medio de podas periódicas.

Personalmente, la compleja y rica historia natural de los Ficus me ha permitido tener cantidad de anécdotas girando alrededor de ellos. Por ejemplo, cada vez que visito los alrededores de la Zona Protectora Río Tiribí, me detengo al menos unos 10 o 20 minutos frente a un Higuito (F. pertusa) que la mayor parte del año presenta frutos maduros que atraen Rualdos (Chlorophonia callophrys), Tucancillos Esmeralda (Aulacorhynchus prasinus) y Carpinteros Verde-dorado (Piculus rubiginosus), así como especies migratorias tales como Azulillos Norteños (Passerina cyanea), Tangaras Escarlata (Piranga olivacea) y Bolseros Norteños (Icterus galbula). Dicho Higuito se encuentra funcionando como cerca viva y está rodeado de principalmente de campos abiertos como potreros. Así que si alguno de ustedes posee fincas (independientemente del lugar del país), tome en cuenta a los Ficus para sus cercas, conviertiendo esos espacios más amigables para las aves y para las personas que caminan a sus alrededores.

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Golondrina Blanquiazúl (Pygochelidon cyanoleuca). Fotografía por: Gabriela Vargas.

Sin duda, uno de los espectáculos más grandes que me ha tocado observar es la congregación de ciento Golondrinas Blanquiazúl (Pygochelidon cyanoleuca) volando sobre un árbol de Higuerón en las Instalaciones Deportivas de la UCR, debido a que este se encuentra en período de ‘’fructificación’’ masiva lo que genera que miles de avispitas polinizadoras hembras que salen de los higos se encuentren volando por millones y congreguen esta gran cantidad de golondrinas. Un día antes, los machos de estas avispitas se encontraban moribundos en el suelo (debido a que no pueden volar) y también nutrían a más aves que poseen otros hábitos menos aéreos. Los invito a investigar más sobre la curiosa polinización de los higuerones. ¿Y vos, ya tenés tus propias anécdotas relacionadas a los Ficus?

  1. Lengua de Vaca (Familia Melastomataceae)

Especies sugeridas por región: Conostegia macrantha y Leandra melanodesma (partes medias y altas del Valle Central hasta los 2500msnm), C. xalapensis (Amplia distribución en el Pacífico y Valle Central), Miconia argentea (Tierras bajas del Caribe, Pacífico y en el Valle Central Occidental hasta 1100msnm) Miconia longifolia (Tierras bajas de vertiente Caribe).

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Tangara Capuchidorada (Tangara larvata) en Miconia longifolia. Fotografía por: Elery Álvarez.

Las conocidas Lenguas de Vaca pertenecen a un gran grupo de plantas de la familia Melastomataceae, la cual reúne más de 180 especies para Costa Rica. Este grupo de plantas es muy particular debido a sus hojas con 3-9 venas principales muy marcadas que salen muy cercanas a la base de la hoja. Son plantas que se desarrollan bien en áreas abiertas y perturbadas como orillas de caminos, aceras y parques. Además proveen una generosa cantidad de bayas pequeñas muy apetecidas por variadas familias de aves que dispersan sus diminutas semillas. Las lenguas de vaca pueden ser compradas en viveros, sin embargo es más común sacar un esqueje o estaca. A veces uno puede encontrar a la orilla de una carretera o en un jardín aledaño estas plantas en el suelo después de una poda reciente, estos pedazos son perfectamente utilizables.

  1. Guayaba (Psidium guajava)
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Loro Verde (Amazona farinosa) comiendo fruto de Guayaba. Fotografía por: Erick Alpizar

¿Quién en Costa Rica no ha comido una jugosa y dulce guayaba? Pues estoy casi seguro que a la mayoría de nosotros nos encanta ¡y a montones de aves también! Y es por esta razón que la guayaba es uno de esos árboles que cumple doble propósito en nuestros proyectos de restauración ecológica. Este es un árbol o arbusto de 2 -10 m que se puede encontrar en todo el país hasta los 1800 msnm aproximadamente. Este es un árbol fácil de encontrar incluso en ferias del agricultor, donde se venden arbolitos o se pueden recolectar las semillas de las frutas que compramos y germinarlas.

Este árbol es muy resistente ante condiciones adversas de suelo y riego, sin embargo es muy agradecido cuando se le dan mayores cuidados. Sus hojas simples poseen una serie de puntos translúcidos que son muy entretenidos de observar con una lupa a contraluz y sus flores blancas muy llamativas atraen una importante cantidad de insectos incluyendo abejas que las polinizan.

Sus frutos son apetecidos por una gran variedad de familias de aves como Loros, Tangaras, Pavas y Yigüirros. Mientras que los insectos que son atraídos por las flores, frutos o que llegan a chupar su savia, son buscados por especies como reinitas y otros insectívoros.

  1. Coralillo (Hamelia patens)

Especies relacionadas: Hamelia magnifolia, Palicourea padifolia, Padicourea lasiorrhachis.

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Mosquero Pirata (Legatus leucophaius) comiendo fruto de Coralillo. Fotografía por: Guillermo Saborío.

El Coralillo es un arbusto familia del Café y es otro de los infaltables. Mide hasta 7 de altura, tiene un crecimiento muy rápido y es muy fácil de reproducir especialmente por medio de estacas y esquejes en todo el país hasta los 1900msnm. Esta es una planta que se adapta bien a las áreas abiertas, orillas de caminos, aceras y potreros. Sus flores son visitadas especialmente por mariposas y colibríes que aprovechan su néctar, por otro lado sus pequeños frutos en forma de baya son muy gustados por aves frugívoras.

Vale la pena recordar que entre más variedad de especies de plantas podamos tener en nuestros espacios verdes restaurados, se aumenta la posibilidad de que mayor número de animales lleguen a visitarlas. Además esto aumenta la belleza paisajística de nuestro sitio, estimulando nuestros sentidos.

¡Saludos y buenas siembras!

¡Siembra Plantas y Cosecha Felicidad!: Plantas que Atraen Aves. Parte 1

”No te preocupes si lo que haces es visto con indiferencia, porque el Sol al salir realiza un espectáculo increíble todos los días y la mayoría de la platea aún se encuentra dormida…’’ Proverbio Taoísta.

La mayoría del tiempo cuando voy caminando por los diferentes lugares de Costa Rica ya sea en ciudades o pueblos más pequeños, no puedo evitar reflexionar sobre los grandes cambios paisajísticos que hemos provocado los seres humanos a través de la historia. Hemos cambiado los extensos bosques que vigorosos cubrían este pequeño país y los hemos transformado en ciudades, campos de cultivo, ganado, etc; y a pesar de que actualmente contamos con una buena cantidad de Áreas Protegidas con bosques antiguos, en el pasado muchas de estas áreas ya habían sido devastadas por el humano y tuvieron que volver a regenerarse.

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Cafetal rodeado de construcciones en La Unión.

En ese sentido, uno de los mayores retos que tenemos actualmente es lograr la adecuada convivencia entre el desarrollo urbano y natural. Sin embargo, tradicionalmente el desarrollo de la mayoría de los asentamientos humanos ha implicado la eliminación de la naturaleza en su totalidad para luego reincorporar ciertos elementos naturales con fines meramente ornamentales. De ahí, que si nos ponemos a analizar nuestros parques y jardines, en su mayoría vamos a encontrar plantas exóticas y para peores, muchas que no atraen ningún pájaro, abeja, mariposa o animal.

¿Quién no se ha emocionado cuando un Colibrí Rabirrufo (Amazilia tzacatl), un Bobo (Momotus lessoni) o una Tangara Veranera (Piranga rubra) llega a visitar nuestro jardín, llenándolo de alegría y color? Por esta razón quiero empezar un una serie de artículos enfocados en árboles y arbustos nativos que atraen aves y otros animales; ¿Y qué mejor lugar para empezar que en nuestros propios jardines?

Por lo amplio de este tema procederé a decribir 4 especies de plantas por artículo, brindando información sobre su importancia y mejores sitios para su siembra, y con mucho gusto acepto cualquier recomendación para hacer estos artículos cada vez más eficientes y que se puedan convertir en una herramienta para educar a más personas. ¡No puedo esperar a ver cada vez más espacios verdes llenos de plantas nativas colaborando a un mejor ambiente!

Características de las Especies por Sembrar

Es sumamente importante hacer una buena elección de las especies más idóneas y que mejor se adapten al ambiente deseado. Para garantizar el éxito de nuestras plantas, se deben tener en cuenta aspectos como altura sobre el nivel del mar del lugar, precipitación de la región, temperatura promedio de la región, topografía de la zona, características del suelo y tipo y dimensiones del espacio con el que contamos. Por lo que voy a procurar que las especies que incluiré en estos artículos:

  • Sean de fácil propagación y de rápido crecimiento.
  • Sean resistentes a condiciones limitantes como baja fertilidad, sequía, suelos compactados y diferentes pH.
  • Sean productoras de buena materia orgánica. Esta materia orgánica no debe ser vista como basura, más bien puede ser utilizada para volver nutrientes a los suelos.
  • Funcionen tanto como ornamentales y ecológicamente funcionales.
  • Favorezcan el establecimiento de poblaciones florísticas y faunísticas para proporcionarles refugio y alimento.
  • Que su anatomía sea acorde al tipo y medida de área del sitio al cual se vaya a sembrar, con el fin de procurar el mayor desarrollo de la planta evitando por ejemplo, la incomodidad de transeúntes, fractura de aceras, daños en infraestructura, caída de ramas.
  1. Guarumo (Cecropia spp.)

Especies por Región: C. insignis (Caribe y partes húmedas de Pacifico), C. obtusifolia (Amplia distribución en ambas vertientes), C  peltata (Pacifico Norte y Central, hasta los 1200msnm), C. angustifolia (Zonas medias y altas sobre los 1300msnm).

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Azulillo siete colores (Passerina ciris)  sobre los frutos de un Guarumo. Fotografía por: Lisbeth Mora.

Se me hacía imposible empezar esta lista de plantas con otra especie que no fuese ”el árbol más amigable para las aves” como diría el famoso ornitólogo Alexander F. Skutch. El guarumo, es un árbol de 5-20 m de altura que se distribuye ampliamente por el país desde las tierras bajas hasta las elevaciones medias. Estas especies de árboles son pioneras, típicas de áreas abiertas, alteradas y bosques secundarios. En sitios abiertos en regeneración natural son imprescindibles ya que prepara las condiciones para que otros árboles puedan establecerse, además, son fáciles de transplantar y no necesitan de cuidados especiales.

Las diferentes especies de Cecropia mantienen una relación simbiótica con hormigas Azteca, las cuales habitan dentro de sus tallos huecos y lo defienden tenazmente del ataque de comedores de hojas y savia, a cambio el árbol les provee con unas estructuras denominadas corpúsculos de Müller los cuales son fuente de energía y ricos en proteínas. Además, las evidentes espigas verdosas albergan una importante cantidad de frutos.

En ese sentido los corpúsculos de Müller, los pequeños frutos y las hormigas que los habitan, se convierten en fuente de alimento de más de  60 especies de aves residentes y migratorias. Además por su crecimiento rápido, la dispisición horizontal de sus ramas y la forma estratificada de su copa, la hace una percha especial para aves como Gavilanes, Pajaros estaca, Pavas, entre otras aves de tamaño mediano a grande. ¿Quién quita que algún dia nos llegue nuestro rapaz favorito a nuestro guarumo del jardín?

2. Rabo de Gato (Stachytarpheta spp.)

Especies por región: S. calderonii (Guanacaste, Pacífico Central, Valle Central Occidental), S. cayennensis (Zona norte, Caribe y Pacífico Sur), S. mutabilis (Casi todo el país de 1000-1400 msnm), S. jamaicensis (Tierras bajas del caribe).

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Coqueta crestinegra (Lophornis helenae) libando el nectar de un Rabo de Gato. Fotografía por: Gilberto De la Cruz.

Este infaltable arbusto puede ser utilizado como cerca viva, en orillas de caminos, aceras, potreros, jardines, plazas, parques, o incluso en macetas. Los Rabos de Gato son bastante tolerantes al sol y a suelos degradados. Su mayor importancia se debe a produce gran cantidad de flores con rico néctar muy apetecido por importantes polinizadores como mariposas y colibríes de pico corto, la mayor parte del año.

Para ejemplificar que toda acción cuenta, hace un año sembré un esqueje de S. mutabilis en un recipiente de pintura y lo puse en el balconcito de mi casa en plena ciudad. Al cabo de unos 4 meses, ya la habían visitado 4 especies de colibríes, incluyendo el Manguito Verde (Anthracothorax prevostii) y el Colibrí Garganta de Rubí (Archilochus colubris), así como variadas mariposas y abejas.

3. Dama (Citharexylum donnell-smithii)

Especies Relacionadas: Citharexylum macradenium, Duranta costaricensis.

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Capulineros (Ptilogonys caudatus) en un árbol de Dama. Fotografía por: Guillermo Saborío.

Este árbol puede alcanzar alturas de 3 – 15 m y son especiales para tierras medias y altas, desarrollando una copa cerrada y compacta que muchas aves utilizan de refugio. Su flores pequeñas y blancuzcas sueltan una fragancia dulce durante la noche, momento en el que son visitadas por pequeños insectos que las polinizan.

Sus frutos dispuestos en racimos, se pueden encontrar gran parte del año, constituyendo una fuente estable de alimento para una enorme cantidad de especies de aves y murciélagos frugivoros. Además, este árbol se reproduce fácilmente por semillas e incluso generalmente debajo del árbol madre podemos encontrar una buena cantidad de plántulas que con cuidado podemos transplantar.

A inicios de año realicé una caminata de observación de aves en las Instalaciones Deportivas de la UCR en Mercedes de Montes de Oca, para dar a conocer su gran importancia como remanente de bosque al Este de San José. Recuerdo que mientras esperabamos a todos los asistentes, en cuestión de 10 minutos al menos unas 12 especies de aves visitaron un solo árbol de Dama que se encuentra sembrado en una acera del la Urbanización Guaymí.

4. Güitite (Acnistus arborescens)

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Tangara vientricastaña (Tangara dowii) comiendo frutos de Güitite. Fotografía por: Gilberto De la Cruz.

Esta maravillosa especie es mayormente reconocida por funcionar como sustrato para orquídeas sin embargo, representa una opción que sin falta llenará nuestros espacios de abundante vida.

Se distribuye en ambas vertientes en elevaciones medias entre 600-1800 msnm  y puede ser utilizada en setos vivos, parques, orillas de quebradas, plazas, jardines, orillas de caminos y aceras. Las flores son visitadas por colibríes y diversas especies de insectos lo cuales a su vez atraen una buena cantidad de aves insectívoras. Por otro lado sus pequeños frutos anaranjados son observables a lo largo de la época lluviosa entre abril y setiembre, atrayendo más de 50 especies de aves que los consumen.

Espero que estos artículos sirvan para que cada vez más personas y comunidades se propongan restaurar sus espacios verdes, proporcionándoles recursos y sitios de anidamiento, refugio, forrajeo y percha a gran cantidad de especies de aves y otros animales, permitiendo su sobrevivencia en estos ambientes alterados.

Cualquier consulta, estoy para ayudar. ¡Saludos cordiales!

¿Por qué soy un Observador de Aves?: Una Breve Reflexión

Observando aves con Tomohide Cho y Eddy Chacón. Parque Nacional Braulio Carrillo. Fotografía por Mario Mora.

A través del relativo poco tiempo que llevo conociendo y estudiando la naturaleza y especialmente a las aves, he podido reconocer que la ”observación de aves” (Birdwatching o Birding) es una actividad que a través de la historia ha logrado involucrar a una enorme variedad de personas con profesiones, gustos y aspiraciones diferentes. Podemos encontrar científicos, dibujantes, educadores, trabajadores domésticos, pintores, fotógrafos, naturalistas, diseñadores de productos, aficionados de las actividades al aire libre, contadores, músicos… en fin, una gran cantidad de personas que por una u otra razón han encontrado en la observación de aves una actividad recreativa, relajante, terapéutica, académica o profesional, y sin miedo a equivocarme creo que en la mayoría de los casos, han encontrado una pasión.

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Guaco (Herpetotheres cachinnans). Un especialista depredador serpientes. Fotografía por Eddy Chacón.

En ese sentido, la observación de aves ha demostrado ser una forma sumamente eficiente de conectar a las personas con la naturaleza. En mi caso, desde que comencé con esta actividad he ido desarrollando mis sentidos (especialmente la visión y el oído) y memoria a través del descubrimiento de vocalizaciones,  historia natural, comportamiento, patrones de colores y formas físicas de cada una de las especies o familias que he conocido, y pues definitivamente conforme más aprendo más dudas me surgen, lo que me ha llevado a estudiar sobre muchas áreas del conocimiento que me ayuden a explicar lo que veo (plantas, artrópodos, reptiles, anfibios, suelos, filosofía, ecología, climatología, etc.). De hecho,  hoy en día las redes sociales y variadas Apps son de gran utilidad para compartir reportes, datos, información y conocimiento en tiempo real de forma masiva con muchísima gente al rededor del mundo.

Toledo (Chiroxiphia linearis). Fotografía por Guillermo Saborío.

Durante años he visto como amigos y conocidos después de observar el cortejo de un Toledo (Chiroxiphia linearis), apreciar mediante equipo óptico los bellos colores de un Rualdo (Chlorophonia callophrys), presenciar las impresionantes migraciones de rapaces en el Caribe o simplemente tras estar dispuesto a poner atención a las hermosas aves que visitan nuestros jardines como las Viuditas (Thraupis episcopus) o los Comemaíz (Zonotrichia capensis), se han quedado perplejos ante estas maravillas de la naturaleza, volviendo a casa con una mentalidad diferente respecto a cómo quieren que sea su relación con el ambiente.  En mi caso, independientemente del lugar o con quien me encuentre yo siempre me visualizo en gran parte como un Bio-alfabetizador, buscando que la gente reflexione con sigo misma ¿Qué quiero hacer o dejar de hacer para beneficiar el lugar donde vivo y a los seres que me rodean?

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Viudita (Thraupis episcopus). Fotografía por Guillermo Saborío.

De esta manera a través de la observación de aves he aprendido a ver la naturaleza como un depósito de infinita belleza y misterios, así como una proveedora servicios que alimentan a todos los seres vivos de manera física y enaltecen mi espíritu, llevándome a estar agradecido con el mundo natural y buscar su conservación. Además he aprendido que esta actividad es una herramienta sumamente eficiente para educar y sensibilizar a las personas frente a la necesidad que tenemos de proteger el medio natural.

Todos seres vivos sobre la Tierra necesitamos de un hábitat, sin él morimos. Para conservar necesitamos valorar, para valorar necesitamos conocer y para conocer ocupamos aprender.

¡Vamos a Pajarear!